Te damos algunos puntos a tener en cuenta
Planear una boda inolvidable sin gastar de más es un arte. La clave está en priorizar aquello que realmente transforma la experiencia y en tomar decisiones estratégicas que optimicen cada inversión. En lugar de querer abarcar todo, enfoquen su presupuesto en los elementos que realmente marcarán la diferencia en la atmósfera del evento.
La ambientación: menos es más
Una buena iluminación puede transformar un espacio, mientras que una paleta de colores bien elegida y el uso de materiales versátiles pueden lograr una ambientación sofisticada con menos elementos.
Algunos trucos para optimizar este aspecto son:
– Elegir flores de temporada, que son más accesibles y frescas.
– Optar por mobiliario versátil, que pueda reutilizarse en distintas áreas del evento.
– Incorporar velas y luces cálidas, que generan un efecto elegante a menor costo.
– Definir espacios clave para resaltar, en lugar de decorar cada rincón por igual.
Vestido de novia: elegancia sin excesos
El vestido es uno de los elementos más importantes para la novia, pero no es necesario gastar una fortuna para verse espectacular.
Algunas opciones para optimizar el presupuesto son:
– Comprar en boutiques locales en lugar de grandes marcas.
– Optar por diseñadores emergentes que ofrecen calidad a mejor precio.
– Alquilar un vestido o comprar uno de segunda mano en excelente estado.
– Buscar modelos atemporales que no dependan de tendencias pasajeras.
Catering y licor: calidad sobre cantidad



