Cristina y Fernando

Un destino de amor y elegancia

Esta fue una boda destino celebrada con pocos invitados, solo los más cercanos, pero con todos los lujos y personalidad que anhelaban Cristina y Fernando para este gran día.

La paleta de color entre dorado, blanco, salmón y palo de rosa nos puso soñar con elegancia, delicadeza y glamour. Jugamos con la distribución de las mesas y diseñamos arreglos florales diferentes para cada estilo.

Le dimos color a las paredes blancas del salón con nuestras luces arquitectónicas para hacer de todo el espacio un ambiente armónico y dispusimos nuestro montaje con tarima, pantallas y pista para el baile en frente de todas las mesas para la integración y el disfrute de nuestros invitados provenientes de distintos países.

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